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Agosto 12 de 2014

Bogotá, agosto 12 de 2014. La Administración Distrital le presentó nuevamente al Concejo de Bogotá la iniciativa para implementar el esquema de tasa por uso de áreas de alta congestión, la cual hace parte de la modernización tributaria para Bogotá (Proyecto de Acuerdo 224 de 2014).

  • En un principio, se contempla que el área para el establecimiento de un proyecto de cobro por congestión sería entre la carrera 7 y la Autopista Norte y las calles 72 y 116.

La razón, buscar distintas alternativas para mejorar la movilidad de la ciudad y a su vez las condiciones ambientales.

Según el proyecto de acuerdo para la modernización tributaria, la tasa por uso de áreas de alta congestión se cobrará por la circulación dentro de y/o hacia y/o desde las áreas definidas, que en un principio serían entre la carrera 7 y Autopista Norte y las calles 72 y 116.

Dentro de este cobro estarían los propietarios y conductores de los vehículos particulares, servicio público individual de pasajeros, servicio oficial, transporte de carga y transporte especial que transiten o crucen por las áreas determinadas.

Por su parte, quedarían exentos los vehículos impulsados por motores de cero emisiones, vehículos de emergencia, vehículos de personas con discapacidad física, entre otros.

Para que la ciudadanía haga parte de este posible cobro, la Administración Distrital se encuentra diseñando un proceso pedagógico con enfoque diferencial dirigido a los diferentes núcleos poblacionales involucrados, que permita divulgar los aspectos técnicos y  las implicaciones jurídicas y tributarias de la iniciativa, además de generar un proceso participativo para construir colectivamente los detalles propios de su implementación.

“En ningún momento se piensa imponer la iniciativa,  por el contrario, buscamos generar un amplio debate ciudadano, estructurado a partir de foros académicos, procesos de formación, jornadas de análisis situacional, para que fruto del mismo hallemos los caminos que nos conduzcan a una visión compartida de ciudad”, manifestó el Distrito.

¿Proyecto de cobros por congestión?

Según el Distrito, en este momento lo que está planteado ante el Concejo de Bogotá es la opción de viabilizar el hecho de tener una tasa, pero la construcción de un proyecto de cobros por congestión toma un tiempo mayor y requiere, adicional al soporte de los estudios técnicos,  de la participación activa de los distintos sectores de la sociedad como comunidad, universidades, gremios, entre otros para construir un proyecto de ciudad que posteriormente se presente al Concejo para su trámite de aprobación.

Este proyecto debe contener aspectos como:

•    Determinación de las áreas de alta congestión, horarios y fechas de aplicación.
•    Posibilidad de incorporación y uso de dispositivos a bordo de los vehículos que permitan la identificación y recaudo electrónico.
•    De acuerdo con los estudios del caso, determinación si el procedimiento para la implementación de la tasa será realizado por la SDM o a través de terceros, con base en la utilización de medios técnicos y electrónicos que permitan monitorear el ingreso, egreso y circulación dentro de las áreas.
•    Esquema de cobro y sanciones a los usuarios.

Beneficios ambientales


Con la implementación de la iniciativa, la  ciudad y en particular la zona de intervención se beneficiará en:

•    Con un mejoramiento sustancial de la calidad del aire.
•    Avances en términos de adaptación al cambio climático.
•    Se generarán un proceso de apropiación ambiental del territorio.
•    Se reducirán los efectos de isla de calor.
•    Se contribuirá a mejorar la función hedónica del paisaje.


¿Por qué Bogotá puede implementar una tasa por uso de áreas de alta congestión?

Las bases para que una ciudad en Colombia pueda implementar un esquema de tasa por uso de áreas de alta congestión se plantean en la Ley 1450 de 2011, mediante la cual se autorizó a los entes territoriales para adoptar este tipo de tasas cuando se tuvieran más de 300.000 de habitantes como una medida de administración de la demanda de viajes para mitigar el impacto de la congestión y la contaminación urbana, y el Distrito Capital, además de contar con un número mayor de habitantes, también cuenta con otras condiciones entre las cuales se pueden mencionar:


•    Bogotá ha implementado diferentes medidas como son el mejoramiento en la calidad del diesel, el seguimiento y control a fuentes fijas y móviles, la instrumentación de normas más estrictas en el transporte público y la entrada en operación de vehículos con mejores estándares de emisiones (caso híbridos del SITP), lo cual ha permitido que en los últimos seis años se haya mejorado la calidad del aire con una reducción del 28% en uno de los principales contaminantes regulados a nivel mundial, el PM2.5 (PM2.5 son las partículas en suspensión de menos de 2.5 micras y que hacen referencia a las emisiones de los vehículos diesel de una ciudad y por otro lado tiene efectos muy graves en la salud, ya que tienen gran capacidad de penetración en las vías respiratorias.) En esta medida empezar a mirar medidas alternas para desincentivar el uso del vehículo particular se convierte en un aporte fundamental para el mejoramiento de la ciudad.

•    En el terreno de la mitigación de la congestión, este aspecto tiene relación directa con el uso eficiente del vehículo particular, lo cual incluye la optimización del espacio que utiliza en la infraestructura y de su capacidad para transportar personas. En la situación actual de la movilidad se puede decir  que si se agruparan todos los vehículos particulares que en un día típico circulan en la ciudad, estos ocuparían un espacio equivalente a 1000 canchas de futbol o 6853 kilómetros si se ubicaran uno detrás de otro, caso diferente al agrupar los vehículos articulados que se usan en un día típico en la ciudad los cuales ocuparían un área de alrededor de 6 canchas de futbol o 31 kilómetros se ubicaran uno detrás del otro.  Lo anterior reitera la necesidad de adoptar medidas para racionalizar el vehículo particular y potenciar el transporte público para poder explorar esquemas de gestión de tráfico más sostenibles.

•    En concordancia con lo anterior, y teniendo en cuenta las evaluaciones realizadas, el parque automotor de la ciudad de Bogotá viene en continuo aumento a través de los años, esto se evidencia observando las cifras del 2002, donde el parque automotor destinatario de la medida de pico y placa era 587.021 vehículos, y cerrando el 2013 se contaba con un parque automotor total de 1.603.543, es decir, el crecimiento ha sido de un 273%. Esta situación impacta negativamente en la capacidad de la malla vial, ya que cuando los valores están entre 600 mil y 800 mil, esta capacidad se vuelve insuficiente.



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